Hora de Jeffersonville: ...

Todos a bordo:

Gloria a Dios, qué día en el que estamos viviendo. Nosotros estamos escuchando un Mensaje que ha sido probado, por cada hecho, que es Jesucristo el mismo ayer, hoy y por los siglos. Éste ha hecho las mismas cosas que Él hizo cuando Él estuvo aquí en la tierra; sanó a los enfermos, discernió los pensamientos de la mente, profetizó las cosas que sucederían, resucitó a los muertos, y todas las veces, Éste ha sido perfecto.

El agua ha lavado toda la tierra de la cima de la montaña. No queda nada más que Roca. Había una Escritura misteriosa en la Roca, así que Dios nos envió a Su poderoso profeta para interpretarle la Escritura a Su Novia. Ahora la Biblia ha sido completamente interpretada.

Él llevó a Su ángel poderoso sobre la montaña y colocó LA ESPADA DEL SEÑOR EN SU MANO. Su ángel luego cortó la cima de esa montaña y la levantó. En su interior había una roca blanca, algo parecido al granito en el que ni aun se había escrito.

Él nos dijo que miráramos a Esto mientras él iba al Oeste. Luego él fue llevado en medio de Siete Ángeles y regresó y nos reveló TODO LO QUE NI AUN HABÍA SIDO ESCRITO EN LA ROCA.

“Este es Mi siervo. Y Yo lo he llamado para ser un profeta para esta edad, para guiar al pueblo igual como lo hizo Moisés. Y se le ha otorgado la autoridad para que pueda hablar cosas a la existencia”. Algo como eso, como hizo Moisés, como crear las moscas. Y sabemos de las ardillas, y las demás cosas, y las cosas que ya han acontecido. Ahí está la Hermanita Hattie Wright, me supongo que saben lo que sucedió en su casa.

W-I-L-L-I-A-M M-A-R-R-I-O-N B-R-A-N-H-A-M es el hombre de Dios que Él escogió para guiar hoy a Su Novia. Él es la carne que Él escogió para hablarnos como lo hizo cuando Él vino en carne hace 2000 años. Cada Escritura Lo comprueba. El Espíritu Santo Lo ha revelado. Ahora existe tal seguridad de que tenemos la VERDADERA REVELACIÓN de quien ERA Él, de quien ES Él y de quienes SOMOS nosotros: Su Novia amada elegida.

Nosotros sabemos que estamos en Su Voluntad perfecta al permanecer con Su Palabra. Esta nos trae tanto gozo y felicidad. Es imposible expresar con simples palabras lo que ella significa para nosotros.

Nosotros siempre hemos sabido en lo profundo de nuestro corazón y nuestra alma que allí había algo diferente. Nosotros sabíamos, aun cuando estábamos en pecado, que había algo ahí que no podíamos explicar, pero Esto sencillamente estaba ahí. Ahora lo SABEMOS. Nunca nos hemos sentido de esta manera antes, no hay más dudas, no más preguntas, no más cuestionamientos, Esto está inscrito y escrito en nuestra alma. ¡¡GLORIA A DIOS!!

Nosotros somos la generación que no desaparecerá hasta que todas estas cosas ocurran. Nosotros somos la generación que está viendo la apostasía ocurriendo ante nuestros ojos. El tiempo está a la mano. La destellante luz roja de Su Venida está aquí. Su última advertencia está sucediendo.

Muerte y destrucción están a nuestro alrededor. Estamos viviendo en Sodoma y Gomorra. La suciedad, el pecado, el corazón del hombre fallando por temor, las bombas atómicas, la angustia entre las naciones, y en todo momento nosotros estamos unidos y sentados juntos en lugares Celestiales mientras Dios Mismo nos dice: NO TENGAS TEMOR, TÚ ERES MI AMADA. Nada puede sucederles. Sólo dejen que sus corazones ardan dentro de ustedes mientras les hablo a lo largo del camino y les digo: TÚ ERES MI NOVIA.

Vengan a unirse con nosotros este domingo a las 12:00 p.m. (hora de Jeffersonville), mientras hay un sonido allá ocurriendo. El brazo está bajando. La luz roja ha comenzado a destellar. Si ustedes esperan irse con nosotros, vale más que tiren esa bolsa de cacahuetes, dejen de hablar, recojan sus maletas, y prepárense o ustedes se quedarán, porque Él sólo está deteniéndose localmente por unos pocos momentos. Él está llegando para hablar: La destellante luz roja de la Señal de Su Venida (63-0623E).

El Hermano Joseph Branham.

 

 


 

Escrituras para leer antes de escuchar el Mensaje:

San Mateo 5:28, 22:20, capítulo 24
2 Timoteo capítulo 4
Judas 1:7
Génesis capítulo 6